¿Necesita un vehículo cuando llegue al Aeropuerto de Jerez?

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| CABALLOS |
La riqueza cultural de Jerez es debida, en gran parte, a las enormes influencias
de las diversas civilizaciones que han convivido en la ciudad y cuyos vestigios
se pueden ir descubriendo a medida que se pasea por sus calles: los restos de
las culturas fenicias y griegas que se conservan en el Museo Arqueológio,
la mezquita y el alcázar, de influencia árabe, la impresionante
catedral donde se mezclan los estilos gótico, barroco y neoclásico...
A estos maravillosos monumentos debemos añadir las bodegas centenarias
de fama internacional.
El caballo es otro de los signos identificativos de estas tierras. La existencia
de excelentes pastos en las marismas y el buen clima colaboran en la crianza de
los ejemplares equinos que han despertado admiración desde antiguo. Con
la incorporación de Jerez a la corona castellana en 1264, los caballos
han sido parte importante en la vida de los jerezanos y un orgullo para ellos
mantener el monopolio de su raza. Ha existido una constante preocupación
por su selección y crianza con el fin de que fueran eficaces en la guerra
y en la diversión. No hay que olvidar que Jerez estaba, como su nombre
indica, en la frontera del reino de Granada y que los deportes y fiestas en los
que el caballo era el centro, no eran más que un ensayo para que los caballeros
estuvieran preparados para intervenir en las frecuentes refriegas fronterizas
que se producían.
La situación de la Yeguada de la Cartuja - Hierro del Bocado la convierten
en la puerta de entrada de un entorno privilegiado: el municipio de Jerez de la
Frontera. Jerez es, probablemente, una de las ciudades más carismáticas
de España y del mundo, además de ser la principal cuna del caballo
español. Situada en el suroeste de Andalucía, en la provincia de
Cádiz, Jerez está enclavada entre el río Guadalete, afluente
del Guadalquivir, la sierra de Cádiz y el mar a tan sólo 15 km.
Su particular situación geográfica contribuye al clima único
que favorece el cultivo del "palomino", la variedad de uva que otorga
su sabor y aroma único al vino que toma el nombre de la ciudad, Jerez.
Desde el siglo XVIII, múltiples bodegas acogen el reposo de los vinos y
cultivan su riqueza de matices, desde el imprescindible fino hasta el amontillado
y el oloroso.
La Finca Fuente del Suero, que fuera propiedad de los monjes cartujos y que está
situada en las cercanías del monasterio jerezano, es el emplazamiento emblemático
donde se ubica la Yeguada: a orillas del río Guadalete, en la extensa campiña
que forma la vega del Guadalquivir, en los mismos terrenos donde hace más
de quinientos años los monjes del Monasterio iniciaron la estirpe del caballo
cartujano. Éstas son tierras propicias para el cultivo de los más
preciados productos agrícolas y, especialmente, las viñas que producen
el famoso caldo que ha dado a Jerez fama internacional y que encuentran su cuna
en esta comarca enmarcada por las ciudades de Jerez, El Puerto de Santa María
y Sanlúcar de Barrameda. Los casi trescientos días de sol al año
de los que goza la comarca provocan que la tierra cristalice y retenga la humedad
absorbida de los días de lluvia restantes. Los distintos cultivos ofrecen
contrastados escenarios naturales, donde los extensos mantos de trigo dorado se
combinan con los frondosos márgenes de los ríos, los campos moteados
de viñedos y otros laboriosos cultivos.
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